Tendencias 2018. RealFood. Alimentos refinados: Harina, aceite y azúcar



 Hace unas semanas te introducía lo que significa comer de una manera RealFood y hablábamos brevemente de los alimentos procesados y ultra procesados.

Pues bien, esta semana vamos a continuar introduciéndonos en las entrañas de la bestia, de la industria alimentaria para conocer la piedra angular de esta:

Los refinados


Y sus puntales principales:


  • Aceites
  • Harinas
  • Azúcar


Lo cierto es que podría hacer un articulo con cada uno de estos 3 protagonistas, pero no quiero aburrirte mucho asi que intentaré simplificar todo lo que pueda.

En primer lugar, vamos a meollo de la cuestión:

¿Qué es un alimento refinado?


Si busco “alimento refinado” en el diccionario inmediatamente me aparece su significado literal:

“Alimento tratado o modificado mediante algún proceso físico o químico con el fin de eliminar alguna parte o componente. Durante el proceso de refinado se pueden perder sustancias como la fibra o algunas vitaminas. Un alimento refinado, tendrá, por tanto, una calidad nutricional menor que el alimento de origen”.

Pero ¿porque la industria altera un alimento si el resultado va a ser de una calidad mucho menor que el alimento original?

Pues básicamente y, aunque pueda parecer que no, la industria no comenzó refinando alimentos con el propósito de envenenarnos si no que tenían un fin, el de alargar la vida útil del alimento en cuestión, en este caso las harinas, azucares y aceites.

Imagina por un momento un grano de trigo entero, vivo, con su germen, su endospermo y su salvado, 
¿Cuánto crees que tardaría en germinar en el saco en el que estuviera? 
Eso es, serían alimentos de muy poca caducidad. Al igual pasa con los azucares, son refinados para dejarlos bien limpitos de impurezas pero que al final sólo son azucares libres sin ningún otro aporte nutricional.

Aceites


Entre los principales aceites refinados nos encontramos:


  • Los aceites de semillas entre los cuales el más usado es el aceite de girasol
  • Los aceites de oliva suaves (generalmente todos son refinados o sometidos a procesos agresivos)
  • El aceite de palma
  • Margarinas y cualquier grasa solida que en origen sea liquida (usualmente grasas trans) ya que son hidrogenadas para aguantar más, más altas temperaturas y sobre todo que se solidifiquen (tanto la grasa como nuestras arterias).


Harinas



Como ya vimos antes una harina refinada es aquella a la que han dejado desnuda completamente ya que separan el salvado del grano y de este le quitan el germen para evitar que pueda germinar, enmohecerse y estropearse produciendo algún posible riesgo para la salud. La harina refinada proviene del endospermo

Además, la industria no solo separa las partes del grano si no que además se encarga de darle un tratamiento químico para que resulte bien blanca.

Pero…

¿Acaso la harina no es ya de color blanco? 

En realidad, la harina recién obtenida es de color más o menos amarillento debido a que contiene una serie de pigmentos, entre los que destacan las xantofilas, que son las que confieren al trigo seco su color característico. Tradicionalmente las cualidades más apreciadas de la harina han sido su textura (cuanto más fina mejor), su pureza (cuanto mayor ausencia de salvado y germen, mejor) y su color (cuanto más blanca mejor). Ya sabes cómo se consigue que la harina sea fina y no tenga impurezas, pero ¿cómo se logra que una harina de color amarillento se vuelva blanca? Para ello es necesario que los pigmentos que acabamos de mencionar sufran un proceso de oxidación. Lo que se hacía antiguamente para que esto sucediera era almacenar la harina hasta que el oxígeno presente en el aire ejercía su acción oxidante, pero esto es algo que podía llevar meses. Así, para acelerar el proceso comenzaron a emplearse algunos compuestos oxidantes como óxido de cloro, peróxido de benzoilo y azodicarbonamida, que reciben el nombre genérico de blanqueantes. Ahora bien, aunque estas sustancias siguen empleándose en algunos países (como por ejemplo Estados Unidos), su uso está prohibido en la Unión Europea desde hace años. Aquí los únicos compuestos que pueden añadirse a la harina son ácido ascórbico, L-cisteína, ácido fosfórico, fosfatos, di-tri- y polifosfatos y algunas enzimas, que principalmente cumplen las funciones de mejorar el color y las propiedades tecnológicas de la harina a la hora de la panificación. Por supuesto, la adición de estos compuestos es opcional y depende, entre otras cosas, del uso que se le vaya a dar a la harina (y obviamente del criterio del productor).
En definitiva, es mucho mejor usar harinas 100% integrales del cereal que sea ya que obtendremos un mayor aporte nutricional que, de otro modo, no obtendremos. Conseguiremos así alimentarnos y nutrirnos y no sólo comer.

Azúcar




La piedra angular de la industria alimentaria mundial es sin lugar a duda el azúcar y todas sus variantes.

Te voy a dar 7 razones para dejar de lado el azúcar al menos de la manera tan brutal con la que abusamos de ella incluso sin saberlo:


  1.  Entre más azúcar consumamos, más dependencia creamos hacia él. Had la prueba de dejar de consumir azúcar en sus miles de formas y verás como cada vez te hace menos y menos falta.
  2.  Mucha azúcar aumenta los niveles de colesterol. Estudios demuestran que el alto consumo de azúcar provoca el aumento de triglicéridos y disminuye los niveles de colesterol bueno.
  3.  Ayuda a contraer la diabetes. En términos simples, entre más azúcar consumimos más y más insulina deber ser producida por nuestro páncreas para bajar los niveles de azúcar de nuestra sangre, hasta llegar a tal punto en que no puede generar la cantidad necesaria y nos veremos dependientes a la insulina. ¿Resultado? Tendremos diabetes.
  4.  Deprime el sistema inmunológico. Cuando consumimos una cantidad alta de azúcar en forma de refresco, barra de chocolate o postre, afectamos temporalmente la capacidad de nuestro sistema inmunológico de responder a cualquier desafío que éste pueda tener.
  5.  Promueve la inflamación.  La inflamación usual es una respuesta de nuestro sistema inmunológico, lo cual no es malo, pero el alto consumo de azúcar promueve una excesiva, inapropiada e inútil inflamación la cual sí puede provocar envejecimiento y enfermedades.
  6.  Afecta la salud de los niños. Si hay algo que he notado en estos últimos años es la cantidad de niños y niñas con obesidad temprana. Lo curioso es que al menos el 50% de los que he visto siempre andan en la mano algo que los ayuda a mantener esa forma.
  7.  Provoca caries. Esta muchos lo saben, pero aun asi siguen ignorándola. Además, también provoca obesidad.


Como ves la industria nos ofrece solo basura en formas bonitas y deliciosas para tenernos enganchados a sus productos imperecedero y eternos.

¿Conclusión?

Hay que comer comida real, muchas más verduras, frutas, carnes, pescados, huevos, raíces, bayas, etc.… una alimentación completa sin prescindir de nada, pero siendo conscientes de que hay que comer sano y mejor, pero sin renunciar al sabor y a la calidad y para eso te voy a ayudar con recetas sabrosas, ricas y sanas.
 

Espero que te haya gustado el post de esta semana, lo hayas disfrutado y sobre todo que te sirva tanto para disfrutar de la comida de una manera más sana y natural como para aprender algo de una manera amena y divertida.



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