RealFood. Tarta de Manzanas reinetas "Sin Azúcar"




Bienvenido una semana más a mi pequeño reducto de paz y placer gastronómico.

En esta ocasión te traigo una deliciosa opción para ocasiones especiales o cenas y comidas familiares o entre amigos para el postre:

Tarta de Manzanas Reinetas Sin Azúcar


Dentro de el movimiento RealFood en el que estoy plenamente inmerso me he propuesto cambiar de manera radical el consumo de azúcar entre otras cosas pero sin perder ni calidad ni sabor y donde más notamos esa perdida de calidad es, sin duda alguna, en las recetas dulces. Por eso te voy a demostrar con esta Tarta que se puede tener caprichos sanos, frescos, llenos de sabor y con muy buen rollo y mucho feeling.

Ingredientes para un molde de entre 28 y 32cm:


Para la masa quebrada:

  • 150gr de harina de trigo integral (100% integral no harina blanca con salvado para dar color)
  • 150gr de harina de avena
  • 250gr de manteca de cerdo ibérico o de mantequilla de buena calidad sin sal
  • 100gr de polvo de dátiles secos
  • una pizca de sal marina
  • un huevo de gallinas en libertad

Para la crema del relleno:

  • 1l de leche entera fresca pasteurizada
  • 5 huevos de gallinas en libertad
  • 300gr de polvo de dátiles secos
  • 75-100gr de harina de avena
  • 80gr de mantequilla o manteca
  • 1 rama de canela
  • la cascara de 1 limón
  • la cascara de 1 naranja
  • 1 vaina de vainilla
  • Cúrcuma (opcional)

Para la decoración:

  • 1kg de manzanas reinetas
  • 1 huevo

Para el glaseado:

  • 1 vaso de agua
  • 80gr de orejones de albaricoque



Elaboración:





  1.  Lo primero que debemos de hacer es el polvo de dátiles, este polvo si lo tenemos hecho con anterioridad nos dura mucho por lo que yo lo que hago es hacer un par de kilos de dátiles de buena calidad secándolos a unos 60ºC abriéndolos al medio como un librillo y sin el hueso si lo tuvieran y tapándolo con otro papel de horno encima para evitar que se quemen o se oscurezcan de más. Los dejaremos al menos un par de horas (depende mucho del horno) en el horno hasta que estén bien duros, los dejamos enfriar y los pulverizamos ya sea en un mortero, en una Thermomix, en un molinillo de café o como podamos. Una vez que tenemos el polvo de dátiles podemos guardarlo en un tarro de cristal bien seco y hermético en un sitio oscuro y sin temperaturas extremas. Así nos dura muchísimo.
  2. Una vez hecho uno de los ingredientes clave en esta receta y que será nuestro sustitutivo natural del azúcar lo primero que debemos de hacer es la masa ya que debe de reposar como poco 1 hora en la nevera, aunque yo te recomiendo 2 horas de reposo de la masa. Para esto mezclaremos en un bol las harinas, la pizca de sal, el polvo de dátiles y la manteca de cerdo ibérico junto con el huevo, mezclaremos bien con las manos hasta que se hayan integrado todos los ingredientes. Lo bueno de esta masa es que no necesita amasado, una vez que se hayan incorporado los ingredientes formaremos una bola y la dejaremos enfriando y reposando en la nevera para poder manejarla bien más tarde.
  3. Mientras se enfría la masa haremos la crema pastelera. Ponemos la leche en una olla y añadimos la cascara de naranja y limón y la vaina de vainilla que primero la abrimos al medio a lo largo y con la ayuda de la punta del cuchillo sacamos todas las semillas del interior que las echamos a la leche junto a la vaina. Llevamos a ebullición y apartamos del fuego, tapamos y dejamos reposar unos 15 minutos para que se infusionen todos los aromas en la leche. Mientras en un bol grande añadimos la harina de avena, el polvo de dátiles, la pizca de sal y mezclamos, añadimos los huevos y la cúrcuma (al llevar harina de avena y el polvo de dátiles el color de la crema es marrón y si le quieres dar un color más de crema la cúrcuma viene bien) y mezclamos con ayuda de una varilla enérgicamente hasta que tengamos una crema sin grumos a la que añadiremos la leche sin colar en primer lugar, mezclaremos bien con la varilla y (ahora sí) colamos el líquido resultante a una olla limpia que pondremos a fuego medio y, sin dejar de remover, iremos espesando hasta que sea muy densa, apartamos del fuego y añadimos los trocitos de mantequilla, mezclamos bien para dar brillo a la crema y ponemos en una bandeja extendida con papel film pegado a ella para que no salga costra y la dejaremos enfriar antes de usarla.
  4. Precalentamos el horno a 180ºC.
  5. Sacamos la masa que teníamos en la nevera y sobre una superficie limpia, lisa y ligeramente enharinada con la harina de trigo integral o la harina de avena estiraremos con ayuda de un rodillo de pastelería la masa. Se os romperá por eso un truco es amasarla un poco ligeramente para hacerla perder un poco de frío y después estirarla. La ponemos sobre el molde encamisado (dar una capa de mantequilla al molde y cubrir esta con una capa fina de harina para evitar que se pegue) y con ayuda de un lápiz ir presionando en el borde para hacer los surcos, cubriremos con papel de aluminio la masa y pondremos garbanzos secos para evitar que la masa suba o le salgan burbujas de aire. Hornear unos 20 minutos a 180ºc en la mitad del horno para evitar que se queme por abajo o se haga mucho por arriba. La dejamos en el molde.
  6. Pelamos las manzanas, las descorazonamos, cortamos a la mitad y cortamos lonchas no muy finas ni muy gruesas.
  7. Ponemos la crema ya fría sobre la base de galleta y extendemos bien, con una capa de entre 0,5 y 1cm es suficiente. Sobre la crema iremos disponiendo en sentido circular las rodajas de manzana de afuera hacia dentro hasta tenerla completamente cubierta. Estas manzanas las pintaremos con huevo batido y la volveremos a meter al horno a la temperatura marcada anteriormente hasta que se dore perfectamente.
  8. Mientras se hornea la tarta haremos el glaseado, para ello usaremos los albaricoques secos (orejones) y el agua que batiremos hasta obtener una pasta parecida a una mermelada que usaremos para darle brillo.
  9. Una vez que ya esté lista la tarta la pintaremos con la mermelada "sin azúcar" que habíamos hecho en el paso anterior y la dejaremos enfría antes de desmoldar.
  10. Una vez bien fría la desmoldamos y ya la podemos servir. 

Fotos:









Espero que te haya gustado el post de esta semana, lo hayas disfrutado y sobre todo que te sirva tanto para disfrutar de la comida de una manera más sana y natural como para aprender algo de una manera amena y divertida.

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